
El sistema sanitario nacional, compuesto por clínicas, hospitales, ambulatorios y diversos centros de salud, es el primero que debe atender el cumplimiento regulatorio. Esta medida representa la forma estándar de asegurar la calidad en las etapas de construcción de instalaciones y su posterior auditoría. Por eso se apela a la Inspección Técnica de Obra (ITO), que resulta esencial para su funcionamiento óptimo.
Importancia de la Inspección Técnica de Obra – ITO
Dentro de las buenas prácticas promovidas por la OMS, la ITO está enfocada en el cumplimiento regulatorio de normas, ordenanzas y reglamentos para instalaciones sanitarias. Especialistas en diferentes áreas son los encargados del control durante el diseño, ejecución y revisión final. Esta labor verifica la calidad de los materiales, idoneidad de las instalaciones y dispone de las pruebas exigidas por la ley.
La aplicación de métodos exigentes garantizan que clínicas, hospitales y otros puestos de salud permanezcan operativos y tenga la capacidad de atender cualquier emergencia. Debido a su complejidad, estas instalaciones requieren un suministro constante de agua potable, electricidad, disposición de desechos y comunicaciones. Además, precisan de insumos, químicos, fármacos y combustibles para cuidar a la población.
Funciones principales de la ITO
Los expertos encargados de la Inspección Técnica de Obra pueden ser de carácter administrativo o técnico, según las condiciones del contrato. Entre sus responsabilidades básicas, destacamos:
- Dar a conocer a los involucrados las condiciones del acuerdo y mantener una comunicación constante con los diferentes equipos a cargo.
- Reunir y estudiar la información correspondiente a la ejecución, al igual que revisar los recursos exigidos para el cumplimiento regulatorio.
- Solicitar la evaluación de especialistas externos, informes de calidad y sugerir acciones para la resolución de problemas o de algún incumplimiento de contrato.
- Aprobar los estados de pago y administrar el libro de obra mediante un seguimiento de las modificaciones, acuerdos y compromisos establecidos por las partes.
En la verificación final, el personal ITO debe garantizar un apego estricto a las especificaciones técnicas, las regulaciones vigentes y las condiciones establecidas en los contratos. Esta labor facilita la resolución de conflictos, mejora la gestión de proyectos y promueve resultados más eficientes en base a la calidad exigida por la OMS.

