Recuperación productiva en las Industrias reguladas: Productividad, flexibilidad y velocidad

Las crisis de calidad impactan seriamente en las empresas, organizaciones y, por ende, en la industria regulada. A la hora de manejar estas crisis es necesario garantizar que la recuperación productiva cumpla con ciertos factores para que los indicadores de gestión de la organización no se vean afectados.

 

Factores para la recuperación de una crisis en la industria regulada

Primeramente, en la recuperación productiva no se puede actuar de forma hermética. Es necesario la flexibilización, es decir, flexibilizar acciones y procesos para que no afecte la productividad de la organización.

De igual forma, la velocidad en la toma de decisiones también juega un papel importante. La reacción rápida a la crisis, dejando a un lado procesos que tienden a ser muy burocráticos, es un factor crucial para garantizar la productividad y operatividad de la empresa.

 

Efectividad para la recuperación productiva

Recuperación productivaLa efectividad de la productividad, flexibilidad y velocidad durante una crisis en la industria regulada depende de varios factores. Entre ellos, un personal entrenado y calificado, sistemas de calidad robustos y la toma de decisiones acertadas.

De lo contrario, es difícil determinar acciones preventivas y correctivas. Sin un análisis de datos óptimo y una comunicación interna y externa efectiva, no es posible garantizar una toma de decisiones acertada desde la alta gerencia. La velocidad para manejar las crisis en la industria regulada, es vital para la marca, el producto y por supuesto la organización.

Buscamos profundizar en el tema desde un punto de vista estratégico y entrevistamos a Claudia Velasco CEO de Cercal Group.

Tomando en cuenta la situación actual, ¿Cuál es el mayor desafío que enfrenta la industria regulada en términos de recuperación productiva?

Recuperación productivaEl mayor desafío va  a ser en términos de la flexibilidad y velocidad que podamos tener en nuestras plantas, en nuestros sistemas de calidad. Pero que esta flexibilidad y velocidad no afecte la calidad y no nos haga subestimar el impacto que tienen los productos farmacéuticos, dispositivos médicos y alimentos en la salud pública.

A veces solemos pensar que este tipo de situaciones traerá una flexibilización que evitará inversiones de calidad y no, lo que va a pasar ahora, es que las entidades regulatorias van a prestar más atención a los procesos porque el impacto en la salud pública es más alto pues los usuarios puedan contaminarse y no queremos causar más impacto por procesos no generados de forma adecuada.

 

¿Cuáles son las mayores restricciones que enfrenta la industria regulada por parte de los entes regulatorios?

Más que los entes reguladores, la mayor restricción que enfrenta la industria, es la misma industria. Yo considero que tenemos que estar conscientes en la robustez de los sistemas. Las sociedades hemos ido evolucionando basándonos en los problemas que tenemos. Con la llegada del Covid-19 estamos más conscientes de los vacíos regulatorios, normativos y también de procesos que nos han puesto en riesgo en el manejo de la pandemia.

Pero siendo realistas, no hemos sido programados como sociedad a trabajar en robustecer los sistemas. En prepararnos los imprevistos, en tener sistemas que puedan movilizarse como un río y adaptarse a los caudales y diferentes movimientos que pueden tener sin afectarlo.

Basar nuestras decisiones en estándares mundiales no puede ser algo que sea opcional, no puede ser algo que siga viniendo de las entidades regulatorias si no tiene que ser algo que venga desde la industria y desde quienes estamos allí. Robustecer nuestros sistemas y ser más competitivos es un trabajo de todos y no vamos a ser competitivos, si seguimos con trabajando con informes de hace 30 años o con estándares regulatorios que tienen más de 40 años.

Y también es importante que esto lo entendamos dentro de la industria. Es imposible la competitividad si no invertimos. Las empresas deben estar al tanto de eso, de buscar trabajar con el ente regulador. Un ente regulador que no haga cambios es un retroceso y no es bueno ni para la salud pública, ni para las empresas, ni para la visualización de América Latina en la región y el mundo.

 

¿Cómo puede actuar la industria ante la poca flexibilización de los entes regulatorios en Latinoamérica para mejorar la productividad?

Para mí, los entes regulatorios tienen mucha flexibilidad. Sobre todo para sus mercados locales, y porque los entes regulatorios  están trabajando en alinearse, en armonizar criterios para facilitar los acuerdos y que estos funcionen. Acuerdos de Mercosur, de  Alianzas del Pacífico, etc.

Pero el punto sería ¿Cómo logramos que la flexibilidad que ha existido durante estos años no nos afecte para ser más productivos y competitivos?

Insisto la alta gerencia, los directorios, los CEOS de las empresas, deben involucrases y empezar a ver la calidad no solo como el cumplimiento de los requerimientos regulatorios, ni como algo que toca hacer, sino como estrategia de negocios.  Y lo digo, porque esto ya lo entendieron las multinacionales quienes ya trabajan con estándares mundiales, al igual que las grandes compañías farmaceutas. Entonces, para quienes trabajamos en el sector y sentimos que los impactos regulatorios locales nos están afectando, tenemos que cambiar el switch y empezar a pensar que, si no lo asumimos, nos vamos a quedar a atrás y no seremos competitivos

¿Es posible una recuperación productiva en tiempos de emergencia? ¿Qué estrategias y acciones se deben aplicar?

Sí, por supuesto. De hecho, nos hemos dado cuenta de que somos más productivos y eficientes cuando las personas toman decisiones y se empoderan de ellas hacen que los sistemas sean más rápidos. Las empresas tenemos sistemas muy burocráticos y tendemos a generar una cultura de control. El control es muy efectivo sí, el control nos permite generar una estrategia para evitar la contaminación, por ejemplo.

Pero seamos francos, las personas necesitan tomar decisiones y necesitamos empoderar a la gente en la toma de sus decisiones. Y el primer punto de la recuperación productiva es el empoderamiento de las personas en las compañías. La calidad no puede seguir siendo algo que solo se capacite con una charla con certificado, tenemos que hacer consientes a las personas de la responsabilidad de los procesos que se ejecutan y sus decisiones.

Como estrategia diría que empecemos por cambiar el switch. Empecemos desde las estrategias de negocios a vincular los estándares regulatorios locales y mundiales dentro de nuestra matriz estratégica e incorporemos cambios regulatorios.

Garanticemos una cultura organizacional, empoderemos al personal de la importancia que tienen los procesos y calidad en cada entregable. Altas gerencias involúcrense en los procesos regulatorios. No pueden ser solo ámbitos y áreas técnicas. Se podrían optimizar costos y disminuir reprocesos, si realmente se involucrase los directorios y las altas gerencias en la toma de decisiones. La gestión de riesgos tiene que venir de los CEO y desde la visión estrategia para que las compañías farmacéuticas y plantas tenga procesos exitosos.

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